
Seguramente han visto en el transcurso de estos días, que en ambos malls del centro de la ciudad de Puerto Montt tienen conejos a modo de ‘objetos en exposición’.
Dichas criaturas están enjauladas las 24 hrs del día dentro del recinto. No sólo eso, sino que están más de 1 semana ahí -y hasta el domingo-en tales espacios reducidos, sometidos al estrés, calor, luces y ruido propio de estos locales. A esto se suma la constante molestia ocasionada por la gente que se aglomera a las jaulas con el fin de fotografiarse con ellos o tocarlos a través de la diminuta y fría jaula.
Personalmente, no me importa tener el más mínimo contacto con tales criaturas sabiendo que han sido extraídos de sus hábitats y sobre expuestos a condiciones ajenas a su naturaleza. Ninguna jaula, aunque tuviese un hábitat recreado con todas las condiciones básicas necesarias, sustituirá el ambiente propio de la criatura y la riqueza de interacciones que se general entre él y su medio.
Creo que es hora de abrir lo ojos, y denunciar abiertamente aquellos actos y hábitos de consumo que afectan directamente a nuestros hermanos animales. Por tanto, les recomiendo a todos dejar un RECLAMO escrito en el módulo de informaciones de ambos centros comerciales de la ciudad. Obviamente, las medidas tomadas quedan a juicio de cada uno.
Se necesita fomentar una conciencia social respecto a estos temas, ya que no sólo debemos respetar a nuestros cercanos -familiares, amigos y perros que conviven en nuestro hogar- sino la vida de millones de animales que están lamentablemente siendo explotados en diversas formas de consumo.
Mientras los centros comerciales muestran lo normal y habitual que es el ver un animal lejos de su hábitat, encerrado y hacinado con sus pares en una jaula, los niños absorben este mensaje. Llega el verano y asisten a ver lo divertido que es la 'función' de circo con animales, adquieren un hámster que aprisionan en sus hogares de aquella tienda de mascotas que comercializa vidas y el círculo sigue...
¿Qué clase de granja educativa ‘educa’ de esta forma? ¿Por qué un centro comercial que convoca a centenares de consumidores diariamente utiliza este acto para la ‘entretención’?
No se preocupen, que para captar a las masas para la presente navidad, en dichos centros comerciales tendrán un conjunto de cerdos en una jaula, envueltos con cintas de regalo. Posteriormente, el viejo pascuero asesinará a cada uno de ellos y los entregará a los niños como regalo y cena de navidad.
POR UN RESPETO TRANSVERSAL HACIA LA VIDA: LOS ANIMALES NO SON OBJETOS!
Escrito por:
Karina Uribe Toledo.